YACIMIENTO: CUEVA DE CHAVES

YACIMIENTO: CUEVA DE CHAVES
Municipio: Bastarás (Casbas de Huesca, Huesca). Mapa: Hoja 249, Alquézar.
Coordenadas: Long.: 3º 32’ 00” Lat.: 42º 13’ 10” Altitud: 663 m. s.n.m.
Descripción:
El yacimiento se localiza en el interior de la Sierra de Guara y forma parte de la compleja
red kárstica que recorre la misma, situándose en uno de los acantilados de conglomerado
sobre el barranco de Solencio. La entrada, orientada al E, posee una boca de 60 m
ancho y da acceso a un amplio vestíbulo con grandes bloques desprendidos del techo.
Hacia el interior, la cueva continúa siendo casi igual de grande, aunque gradualmente se va
estrechando y descendiendo el techo hasta bifurcarse en dos galerías. La extensión que
ocupa el yacimiento es aproximadamente los 110 primeros metros sin que se prolongue
hacia el interior.
La excavación comenzó los años 1974-5 con cuatro sondeos en el área externa al vestíbulo.
El resto de las campañas se desarrollaron en una zona interior de la cavidad,
ampliando anualmente la cuadrícula. En el año 1984 (cata 84C) también se excavó fuera
de esta cuadrícula, localizándose un enterramiento en fosa cubierto por numerosos cantos
blancos idénticos, encima de un nivel solutrense. El muerto en posición fetal presentaba
restos de tejido, un anillo de hueso, algunos restos de sílex y cerámicas lisas. Todavía se
están realizando campañas de excavación, por lo que sólo hemos incluido para el estudio
los datos obtenidos hasta el año 1990.
En cuanto a las estructuras identificadas, en el nivel 1a2 se encontraron tres hogares
(cuadros 4A’, 6A y 8D): en dos de ellos se hallaron abundantes cantos blancos, algunos con
ocre. El 4A’ tiene forma de cubeta con 8 cm de profundidad. Debajo del hogar del 6A apareció
una piedra que cerraba una cubeta. También se hallaron dos suelos: un suelo duro
posiblemente de ocupación, en los cuadros 4A’, 6A, 6A’ y 6B; y otro roto por la caída de bloques
del techo y con una concentración anómala de molinos, en la banda 13-15 entre los
dos niveles neolíticos. Son abundantes las cubetas, y hasta el momento (1990) se han
encontrado 15 en distintos cuadros. Todas ellas están excavadas en el nivel 1b y algunas llegan
a perforar la costra e, incluso, hasta el nivel magdaleniense.
En los análisis polínicos de los niveles neolíticos, que climáticamente corresponden al
periodo atlántico, aparecen taxones indicadores de actividad agrícola. Se aprecia la incidencia
de la agricultura y, en general, una deforestación debida a la acción humana aunque
se mantenga el predominio del bosque sobre el espacio abierto. En el último nivel se produce
un aumento de los espacios abiertos, dedicados al cultivo (gramíneas y compuestas,
etc.) en detrimento del bosque.
Los análisis de fauna de la excavación de 1974-5 del nivel neolítico se realizaron sobre
un total de 268 fragmentos, todos ellos mamíferos, en los que predominan las especies
domésticas. En las campañas de 1984-89 se han identificado 4.540 fragmentos (excluyéndose la avifauna y la malacofauna) pertenecientes a 21 especies de mamíferos. El volumen
de restos en el nivel Ib es el doble que en el Ia. Se pueden agrupar en tres conjuntos: domésticos
(principalmente ovicápridos y cerdo), que es el más abundante en ambos niveles;
ungulados salvajes; y los carnívoros y lagomorfos. Este último grupo puede indicar el consumo
esporádico de algunas especies (conejo), pero también es posible que su presencia
sea consecuencia de la utilización como guarida tras la desocupación (tejón, zorro).
Estratigrafía:
Únicamente vamos a describir la estratigrafía de la cuadrícula que actualmente se está
excavando ya que es la que recoge la mayor información y extensión del yacimiento:
N.Sup.: compuesto por tierra marrón con piedras y cascotes de distintos tamaños. Los
materiales arqueológicos son de distintas épocas.
N.Ia: tierra marrón oscura compacta, con grandes manchas de cenizas blancas y
carbones, así como de tono rojo y anaranjado por oxidación. La potencia del
mismo es irregular y su superficie escasamente horizontal. En la bandas 6, 8,
y 10 se diferenciaron dos subniveles sedimentarios (1a1 y 1a2). En las bandas
8 y 10 está en contacto directo con el nivel 1c.
N.Ib: tierras arcillosas, gris claro, con pocas piedras y manchas cenicientas. Hacia el
final del nivel adquiere tonos anaranjados y una textura mucho más arenosa.
No es completamente homogéneo en el color ni en la textura, aunque si es
más suelto que el 1a. Hacia la entrada de la cueva se hace más polvoriento
mientras que en el interior adquiere tonos más marrones y textura más arenosa.
En este nivel se encuentran las cubetas que perforan el 1c y descansan
directamente sobre los niveles magdalenienses. En las bandas 8, 10, y los cuadros
2F, 11F y 13F, el nivel desaparece. En los cuadros 6A-6B (por una losa),
6C, y 1G tienen escasa potencia.
Costra estalagmítica. Estéril.
N.1c: tierras rojizo-amarillentas de aportación fluvial. Estéril.
N.2a: tierras limosas con restos de cenizas y carbones. Magdaleniense avanzado.
N.2b: idéntica composición que el estrato precedente pero con abundantes cascotes.
Magdaleniense avanzado.
N.3: tierras compactas amarillentas, con abundante grava. Estrato base.
Material:
Se caracteriza por la variedad y abundancia de restos arqueológicos, pero la mayoría
de ellos todavía no han sido estudiados al encontrarse la cavidad en proceso de excavación.
Únicamente A. Cava ha estudiado la industria lítica de la campaña 1974-5 y Peña Guara, y
J. Mª Rodanés la industria ósea hasta 1986. Para el resto del material, la identificación se
ha basado en los inventarios correspondientes a cada campaña y, por tanto, es susceptible
de modificaciones.
En cuanto a la industria lítica se ha constatado el trabajo de talla a través del hallazgo
de los habituales elementos de lascado, restos de talla, avivados de núcleos, etc. La talla
no se reduce al sílex sino que también aparece como materia prima la cuarcita y el cristal
de roca, así como fragmentos informes de cristal de roca, cuarzo, mica, yeso y algún mineral
no identificado. En todos los niveles se han encontrado muescas o denticulados, truncaduras,
lascas y láminas con o sin retoque, núcleos y fragmentos de sílex. Además de lo
que podríamos considerar útiles de sustrato (raspadores, raederas, buriles y cuchillos de
sílex) presentes en mayor o menor medida en todos los niveles, sobresalen las siguientes
piezas:
— Nivel I (1974-5) y Peña Guara: 1 perforador, 12 piezas con dorso, 2 laminillas de
dorso, 2 segmento en doble bisel, 1 triángulo de retoque abrupto, 1 triángulo en doble
bisel, y 1 microburil.
— En el resto de la secuencia estratigráfica (todavía en estudio) se observa un predominio
de perforadores en el nivel Ib, mientras que en el n. Ia éstos y los taladros están casi
equiparados. En cuanto a los geométricos, en el primer nivel se advierte una abundancia de
medias lunas frente al predominio de triángulos y trapecios del nivel Ib. Un elemento
común a ambos son las láminas o laminillas de dorso.
Otros restos importantes entre el material lítico lo constituyen los elementos pulimentados.
Aparecen con restos de ocre cantos rodados, areniscas pulidas, alguna piedra e,
incluso, volanderas y fragmentos de molinos. Otros útiles bien representados son las
hachas y hachitas, molinos, volanderas o machacadores, percutores, afiladores, alisadores,
piedras pulimentadas, algún mazo, y cantos rayados.
La industria ósea del nivel superficial y del material recogido por Peña Guara es escasa,
destacando tan sólo los punzones y una placa con doble perforación. Llama la atención
que en la excavación de 1974-5 no se localizó ningún resto frente al volumen encontrado
en la excavación del interior. Así, entre los elementos del nivel 1a aparecen abundantes punzones,
1 cuchara, 1 aguja y 1 espátula-punzón. En el nivel 1b de nuevo gran cantidad de
punzones y 3 espátulas (una con incisiones y otra en forma de cuchara plana). Además en
ambos niveles se encontraron distintos huesos trabajados, astas y colmillos trabajados, y
varios fragmentos de asta indicando su preparación para la fabricación de anillos.
Los elementos de adorno son igualmente copiosos, aunque en las primeras campañas
los restos localizados fueron mínimos. Tanto en el nivel Ia como Ib se han hallado todo
tipo de cuentas y colgantes en hueso, concha (dentalium, columbellae, cardium, etc.), piedra
e, incluso, una de arcilla cocida (n. Ib) y anillos de hueso. Destaca sobre todo el conjunto
el fragmento de brazalete decorado del nivel 1b. En el apartado de varios podemos incluir
los fragmentos de ocres y restos de conchas sin trabajar, así como un fragmento de caparazón
de crustáceo marino del nivel 1a.
El total de fragmentos cerámicos estudiados es de 7.943, entre los que no se han
incluido los 128 del N.I. (1974-5) y de Peña Guara que pertenecen claramente a la Edad
del Bronce.
N.Sup.: 922 fragmentos, de los cuales 147 son informes y 21 son fragmentos de
cerámica medieval. En el se han incluido 50 fragmentos sin nivel y 12
del revuelto.
Nivel Sup./a: 99 fragmentos. Nivel 1a/1b: 33 fragmentos.
Nivel 1a: 3.468 fragmentos, de los que Nivel 1b: 3.446 fragmentos.
21 son informes
Dataciones:
1974-5: 1984:
N.Ia: CSIC-381: 4.170±70 a. C. (cata 1). E1: GRN. 12.685: 4.820±70 B.C.
CSIC-379: 4.280±70 a. C. (cata 4). E1b: GRN. 12.683: 4.700±80 B.C.
N.Ib: CSIC-378: 4.510±70 a. C. (cata 3). GRN. 12.686: 3.260±340 B.C.