Descripción de la ficha cerámica
En el momento que se realizo la ficha-inventario se buscaban dos objetivos: la
mayor claridad posible y que fueran factibles los análisis propuestos. En consecuencia
se configuraron tres partes esenciales que definen cada fragmento cerámico:
la factura o fabricación, la morfología y la decoración.
• LA FACTURA13 consta de siete apartados que explican las distintas propiedades
cerámicas. El primero define la cocción de acuerdo con el tipo de atmósfera (oxidante
o reductora) a que se ha visto sometido el fragmento, pero además se ha
incorporado un nuevo tipo: la cocción mixta, con la que no se hace referencia a la
cocción neutra sino a la mezcla irregular de ambas cocciones en la misma pieza. Se
ha considerado importante estimar la uniformidad, así en cada categoría se diferencia
si la cocción es o no continua, refiriéndonos exclusivamente a la homogeneidad
de la cochura en cada resto estudiado.
El aspecto externo de las cerámicas es otro rasgo importante de la fabricación. Denominado
tratamiento de las superficies describe tanto la interna como externa por medio de
cinco categorías: grosero (G), alisado (A), espatulado (E)14, bruñido (B) y rugoso (R)15.
Las características del desgrasante se han desarrollado de forma general, diferenciando
entre materia prima —mineral (M), vegetal (V) y mineral/vegetal (MV)—
y tamaño. El trabajo que podría suponer medir todos, o una muestra, en cada fragmento
no compensa la información que de ellos se extrae. Por este motivo lo
hemos agrupado en cinco clases: Pequeño (entre 0 y 2 mm), Mediano (entre 2 y
5 mm), Grande (entre 5 mm y 1 cm), Pequeño-Mediano y Mediano-Grande.
El color externo de la cerámica se ha definido aunando en una gama de 26
tonos la tabla Munsell (1977)16, puesto que en algunos casos ésta es demasiado
amplia y en otros existen ciertas coloraciones que no aparecen claramente representadas.
Estos colores, a su vez, se han dividido en 4 grupos: blanco, marrón,
naranja, gris y negro.
La última información que ofrece la ficha sobre manufactura cerámica es el
engobe, que aporta tres tipos de datos deacuerdo con su localización: interna (I),
externa (E) e interna/externa (I.E). Hay que tener en cuenta que la mayor parte de
las veces el color coincide con el que se ha definido en el apartado anterior.
• El siguiente bloque en la descripción es el MORFOLÓGICO. Al igual que en
otros estudios se han compartimentado en cinco secciones: borde, cuello, cuerpo,
fondo y suspensiones, a los que se ha añadido la altura a pesar de la escasez de cerámicas
completas estudiadas.
El primer apartado define las características de los bordes. Atendiendo a la
forma del labio se han diferenciado tres tipos y dentro de ellos varias morfologías.
La unión del borde con el cuello o cuerpo, es decir la orientación de éste, se describe
a través de tres posibilidades: reentrante (RE), recto (RC) y saliente (SA). El cuello, el
cuerpo y los fondos han sido distribuidos en dos tipos con varias formas cada uno.
A la hora de determinar la inclusión de algún fragmento en cada grupo han surgido
problemas de indefinición. Muchas veces debido al estado de conservación, resulta
difícil establecer si se trata de una pared curva, un cuello o incluso un fondo cóncavo,
por ello en todos esos casos se ha optado por incorporarlos dentro de las paredes.
Esto ha podido influir en los valores porcentuales de cada conjunto, pero estimamos
que en el volumen manejado (17.797 fragmentos) supone una mínima distorsión.
Estos cuatro primeros apartados se completan con los caracteres métricos como
variable común: diámetro y grosores (máximo, mínimo o medio17).
Para terminar este segundo bloque hay que hablar de los elementos de prehensión
o suspensiones. Se han distinguido 12 tipos: mamelón (M), asa circular
(A.CR), asa de cinta (A.CN), asa con apéndice (A.AP), asa tubular (A.T), perforaciones
(P)18, botón o pezón (B), mango (MAN), lengüeta (L)19, compuesta (C)20, pitorro
(PI)21 y arranque (AR)22. Estos elementos de prehensión necesitan la especificación de
una serie de rasgos para completar su descripción y se han concretado en cuatro. El
primero es el número de ellos que hay en cada fragmento. En segundo lugar la situación
dentro de cada vasija, que se ha subdividido en ocho clases: borde (B), cuello (C),
cuerpo (CU), borde-cuello (BC), borde-cuerpo (BCU), cuello-cuerpo (CCU), ignorada
(IG) e interna (IN). El tercero es la orientación de la suspensión en la pieza: vertical
(V), horizontal (H), oblicua (O) e ignorada (IG). La cuarta analiza la sección —en este
caso las perforaciones carecen de datos—: circular (C), rectangular (R), cónica (CO),
elíptica (E), semicircular (S), bilobulada (B), cuadrada (CU) y triangular (T).
• El tercer, y último, bloque lo compone LA DECORACIÓN. Se ha propuesto la
existencia de cuatro variables en función eminentemente de la época que estudiamos
y las características tecnológicas: impresión, incisión, aplicaciones plásticas y
otras decoraciones. Para facilitar su definición se han subdividido estas variables en
más secciones, fundamentalmente debido al interés que representan para los análisis
posteriores, pero sin llegar a pretender, en ningún momento, que supongan el
establecimiento de una técnica diferente.
La impresión es la decoración más abundante y variada por lo que se ha juzgado
adecuado diferenciar cuatro grupos con sus categorías correspondientes. Así,
la primera es la decoración cardial, individualizada del resto por lo característico de
su tipo y porque es una decoración con connotaciones cronológicas claras. Dentro
de ella, se distinguen tecnológicamente dos clases: la realizada por medio de la aplicación
del natis (N) y la que aplica el borde del caparazón o charnela (C).
El siguiente grupo describe la decoración impresa realizada con la mano, es decir,
digitaciones (D), ungulaciones (U) y digitaciones-ungulaciones (DU). Se ha desglosado
por lo peculiar del instrumento con el que se lleva a cabo, pero sobre todo
porque estas decoraciones además de aparecer en el Neolítico son muy abundantes
en otras épocas y, a veces, resulta difícil encuadrarlas como sucede en los yacimientos
con estratigrafías revueltas.
El tercer conjunto lo forman las impresiones a punzón que son las que más diversidad
presentan, atendiendo principalmente a la marca que deja el punzón y, por
tanto, a la sección del objeto con el que se realiza: apuntado (AP), romo o circular
(RO), oval (OV), rectangular (RC), punzón irregular (IR), espátula triangular (ET) y
espátula rectangular (ER). En las definidas como espátulas no se alude exactamente a este utensilio, sino que se pretende diferenciar un instrumento de sección más
grande (mayor de 5 mm) que el usado para el resto.
La impresión con instrumento cierra esta técnica decorativa. Se disgrega en tres
clases fijándonos igualmente en la huella y el posible útil con el que se lleva a cabo:
gradina (G)23, peine (P)24 y, por último, instrumento hueco (H)25.
En las tipologías tradicionales, generalmente, no se especifica un tipo de decoración
que nosotros hemos individualizado por ser característica del Neolítico Antiguo,
pero que tecnológicamente no debería aislarse ya que es la mezcla de dos técnicas
distintas. Se ha denominado genéricamente inciso/impresa y en ella se han establecido
dos categorías distintas: punto y raya (PR)26 e inciso-impresa (I.I)27.
Dentro de las incisiones se han diferenciado dos grupos: las incisiones propiamente
dichas y el acanalado. El primero se ha dividido en tres clases atendiendo,
más que a la marca que deja el objeto, a las condiciones de la cerámica cuando se
efectúa la decoración y al sistema de desarrollarla: profunda (P)28, grabada (G)29 y
suave (S)30.
El segundo grupo de las incisiones es el acanalado. Se ha separado del anterior,
pues aunque la técnica con la que se obtiene es la misma, el resultado es lo suficientemente
dispar como para clasificarla a parte. Se han establecido tres tipos en
función del resultado: romo (R)31, apuntado (A)32 y peine (P)33.
El tercer grupo lo constituye el apartado destinado a otras decoraciones, en el que
se han agrupado algunas decoraciones que no son menos importantes que el resto,
sino que en esta época no es habitual encontrarlas. Pero, tanto por la inclusión de
material de otras etapas como por la posibilidad de que aparecieran se ha creído necesario
incorporarlas. Se han detallado siete categorías: boquique (BQ)34, excisa (EX),
rugosa (RU), dedadas (DE), pintada (PI)35, incrustaciones (IN), perforada (PE)36.
Por último, las aplicaciones plásticas presentan dos rasgos distintos en su definición:
el tipo y la sección.
No sólo es importante conocer el elemento decorativo, sino que existen otra
serie de características igualmente significativas que completan las peculiaridades
de este rasgo. En primer lugar la composición, en la que se han individualizado nueve
elementos atendiendo al motivo general del diseño. El criterio utilizado es el geométrico,
por considerarlo el más adecuado y el que permite una mayor diferenciación
de los mismos. En segundo es la situación, en la que se han intentado tener en
cuenta todas las posibles variantes.
37 Cuando la complejidad del diseño es tal, que no permite definirla globalmente de forma geométrica.
Tipo de aplicación plástica: Sección:
cordón liso (C.L) semicircular (S)
cordón impreso (C.I) triangular (T)
cordón digitado (C.D) rectangular (R)
cordón ungulado (C.U) cónica (CO)
cordón digitado y ungulado (C.D.U) cuadrada (CU)
cordón impreso y pezón (C.I.P) trapezoidal (TP)
cordón liso e impreso (C.L.I)
cordón liso y pezón (C.L.P)
cordón impreso y pastilla (C.I.PA)
pezón (P)
pastilla (PA)
pastilla impresa (PA.I)
cordón y pastilla (C.PA)
Composición: Situación:
horizontal (H) borde (B)
vertical (V) cuello (C)
oblicua (O) cuerpo (CU)
horizontal-vertical (H.V) borde-cuello (B.C)
horizontal-oblicua (H.O) borde-cuerpo (B.CU)
vertical-oblicua (V.O) cuello-cuerpo (C.CU)
circular (C) fondo (F)
geométrica (G) fondo-cuerpo (F.CU)
interna (INT) suspensión (SUS)
irregular (IR)37 suspensión-borde (SU.B)
suspensión-cuello (SU.C)
suspensión-cuerpo (SU.CU)
borde-cuello-cuerpo (T)
suspensión-borde-cuello-cuerpo (SU.T)











